Las fotos que tus hijos querrán mirar dentro de veinte años
Sesiones sin poses y sin «mira aquí». Vengo, jugamos y me llevo la tarde entera guardada: la risa que se les escapa, la manía de morderse el labio, la mano que siempre busca la tuya.
Casi todas las fotos infantiles que nos enseñan están hechas contra la naturaleza del sujeto: sentado, peinado, mirando al objetivo y esperando que alguien le diga que ya puede bajarse.
Yo trabajo al revés. Dejo que la tarde ocurra —el suelo, el barro, el sofá de casa, el columpio de siempre— y me coloco donde tenga que colocarme para no interrumpirla. Salen menos fotos bonitas y muchas más fotos verdaderas.
Sin poses dirigidas
Juego, rutina y movimiento. Si hay que tumbarse en el suelo, me tumbo yo.
En tu casa o al aire libre
El único sitio donde un niño ya sabe cómo comportarse: el suyo.
Entrega en 5 días
Galería privada online para compartir con la familia, más [nº] copias en papel de algodón.
Sin poses. Sin «mira aquí».
La sesión
Hora y media en la que nadie tiene que portarse bien
No hay lista de fotos que conseguir. Hay una merienda, un juguete que no puede faltar y un adulto detrás de la cámara que se calla mucho más de lo que habla.
A los diez minutos los niños ya han decidido que no soy interesante, y ahí empieza lo bueno: vuelven a lo suyo y yo trabajo tranquilo. Si a mitad hay siesta, hay siesta. El tiempo de una sesión se cuenta en fotos, no en minutos.
Los hermanos mayores también cuentan. Y los abuelos, si están, entran en las fotos: dentro de veinte años esas serán las que busquéis primero.
Sesiones
Cuatro momentos que no vuelven
Cada etapa pide una manera distinta de trabajar: luz, ritmo y paciencia diferentes. Elige la que os toque ahora; de lo demás ya hablamos.
01
Recién nacido
Los primeros quince días, en casa y sin despertarle del todo. Manos, pelo de recién llegado y el gesto de tu pareja cuando cree que nadie le está mirando.
02
Primer año
Tres sesiones repartidas por el año: el que todavía no se sienta, el que gatea y el que ya se escapa andando. En las tres juntas se ve crecer.
03
Familia en exteriores
Hora y media en el campo, la playa o el parque de siempre. Traed la merienda: las mejores fotos suelen salir justo después de comer.
04
Colegios, grupos y cumpleaños
Reportaje de una mañana completa con entrega individual para cada familia. El presupuesto depende del número de niños y de si hay que desplazarse fuera de [Ciudad].
Hay una frase que ha arruinado más fotos de niños que cualquier cámara mala: «mira aquí y sonríe». En el momento en que un niño la oye deja de ser un niño y se convierte